Siguiendo la tradición del arte subversivo italiano inaugurada por Giotto,
Maurizio Cattelan une la figura humana tal como la vemos, con el humor. Pasó por distintas ocupaciones, incluyendo trabajar en una funeraria, antes de dedicarse al arte. Considera que el arte contemporáneo no debe alienarse de la crítica de otros temas, políticos o cotidianos. Busca señalar la incongruencia natural del mundo y el quehacer humano. Es considerado por muchos el
guasón del mundo del arte.
La Nona Ora, 1999
Cera, ropa, resina de poliéster con polvo metálico, roca volcánica, tapete, vidrio.

A Perfect Day, 1999
Fotografía a color, acrílico, aluminio

Frank and Jamie, 2002
Dummies de cera, ropa y zapatos.