Sam Jinks es un artista radicado en Melbourne, que trabajó en el área de efectos especiales en televisión y cine antes de dedicarse de lleno a la escultura. Amante del realismo en el arte y conocedor de las técnicas de vaciado en molde, sus esculturas en silicón parten de una maqueta a escala en arcilla antes de la versión final a tamaño real. Para
The Hanging Man, el autor realizó varias maquetas antes de quedar satisfecho, fiel a su visión particular de la escultura y su persistencia.
The Hanging Man 2007. Silicón, pintura y cabello humano, 140.0 x 50.0 cm

Still Life (Pieta) 2007. Silicón, pintura y cabello humano, 160.0 x 123.0 cm


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http://www.samjinks.com/