El trabajo de
Vincent Fournier se antoja un boceto de Doré para algún libro de Julio Verne. Paisajes desolados y vastos. La figura humana presente e insignificante –una representación demasiado cercana e incómoda a la realidad. Mitad fotografía, mitad ciencia ficción, su trabajo despierta muchas reacciones, asombro y soledad, entre las principales.


